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En septiembre del año 2023 publicamos el libro Crónicas Salobres 1970-1994 del cual se vendieron 519 ejemplares impresos. El resto de los 1.000 textos fueron obsequiados a personas cercanas al autor y donados a la Armada de Chile, para su entrega a bibliotecas de establecimientos educacionales durante el Mes del Mar del año 2025.
El libro está a la espera de una segunda edición impresa pero, si lees en pantalla, puedes adquirir la versión digital en el sitio Web de Amazon.


Capítulos de la vida naval a bordo

I. Subir por alto
"Nos reunieron en cubierta para escuchar al contramaestre del buque, un experimentado suboficial de tez rojiza, cuidado bigote, una cicatriz en la comisura de la boca y un impecable pito de maniobras colgado de su cuello con una elaborada rabiza. El “Viejo Pino” era un auténtico lobo de mar, de esos que al bajar a tierra caminan por el muelle destilando brea y sal. Con su voz gruesa nos explicó cómo debe trabajar la tripulación de un velero..."

II. Romeo y Jukieta
"Completaban la dotación de subtenientes en instrucción varios oficiales extranjeros, a saber 2 ecuatorianos cuyos semblantes no calzaban con el personaje buscado, tampoco los 2 paraguayos. Nunca nadie se los podría imaginar de sacerdotes. El japonés, ni pensarlo. Tenía aspecto oriental y no paraba de escribir en su pequeña libreta con caracteres indescifrables para los de ojos redondos. Los 2 australianos tenían demasiada cara de gringos y sólo podían pasar por pastores protestantes. Pero estaban los 2 neozelandeses. Los kiwis calzaban muy bien con nuestra idiosincrasia, tenían buen humor y apegaban a la tira para participar en cualquier tipo de actividades..."

III. A pata pelá y con leva
"El buque no había fondeado cerca porque, como es sabido por los que navegan esas aguas, las variaciones de profundidad entre las altas y bajas mareas son considerables. Así que, cuando se retira el mar, quedan en seco las embarcaciones próximas a la costa."

IV Tráete los violines, Chico
"Ya al anochecer se convocó a reunión de oficiales y el Comandante comunicó que se nos ordenaba segregarnos de la Escuadra y retro marchar a Puerto Montt. El viernes 19 de noviembre a las 12 horas deberíamos embarcar al Presidente de la República don Salvador Allende Gossens, a su invitado don Fidel Castro Ruz y comitiva de militares cubanos, con el fin de trasladarlos a Punta Arenas siguiendo la ruta de navegación por los canales del archipiélago austral..."

X. Un debut de película
"Nos encontrábamos a menos de 50 metros de la costa y desde el alerón de estribor podía observar 2 realidades muy diferentes. En nuestra toldilla divisaba al Nano que daba febriles instrucciones para sacar las trincas de las bombas de profundidad y soltarlas cuando el puente diera la orden de hacerlo. Mirando hacia la ciudad veía pasar las micros por la avenida Errázuriz, mientras algunos curiosos se detenían para ver a un buque de la Armada tan cerca de la costanera..."

XI . El portaaviones anclado
"La barcaza se había varado nuevamente aprovechando la pequeña playa que ya le resultaba familiar, para continuar desembarcando el resto de la carga con apoyo del material rodante. Los cargadores frontales habían abierto un precario sendero para facilitar la subida a la planicie. En este quinto día podíamos divisar desde lejos la faena mientras nos dedicábamos a la tarea de instalar el primer mástil de referencia para el sondaje. Estábamos en eso cuando alguien exclamó:
⎯ ¡Mi teniente, la barcaza…! "
⎯ ¡Mi teniente, la barcaza…! "

XII. Zarpe con la guardia
"Al salir a cubierta para confirmar la novedad informada por Ramírez, pude apreciar que la situación había cambiado radicalmente. El viento estaba soplando desde el Norte, con unos 20 nudos o más. Las olas estaban comenzando a pasar por sobre la punta del molo y el buque, con 2 espías menos, se restregaba contra los neumáticos de la gran minería que se usaban para amortiguar los golpes..."

XIII. En la Crisis del Beagle
"El día 21 de diciembre de 1978 en Allen Gardiner pudimos apreciar que la posición de Flomar era muy cercana a la boca oriental del Beagle, alertándonos que el bombardeo y posterior desembarco anfibio en las Islas del Martillo probablemente tendría lugar en las próximas horas. Se nos comunicó la decisión de zarpar a primera hora para cubrir a máxima velocidad la distancia que nos separaba del objetivo. Al caer la tarde en todos los rincones del buque se escribían cartas..."

XIV. Comisión al Sur
"Nuestra estadía atracados al molo 500 duró sólo las horas suficientes para descargar unas cuantas cosas, recibir otras tantas y embarcar nuevos pasajeros. Algo similar ocurrió en Puerto Montt, salvo que, terminadas las faenas de carga y descarga, se decretó dar franco al personal y zarpar al día siguiente. Ni cortos ni perezosos, la mayor parte de la Cámara de Oficiales nos fuimos a Angelmó a degustar los consabidos mariscales con “tecito frío” y contratamos después a un botero para recorrer con toda parsimonia el Canal Tenglo..."

XV. La grúa flotante
"Volvimos a la Cámara de oficiales y encargué averiguar las dimensiones exactas de la lancha aguatera. En cuanto llegaron Ítalo se puso a hacer los cálculos de boyantez. La idea era determinar teóricamente si la lancha aguatera tendría la capacidad de seguir flotando cuando se le colocara un peso de 25 toneladas encima de la cubierta..."

XVI. Caballería embarcada
"Después de almuerzo se produjo la ruidosa llegada de un numeroso escuadrón de caballería y acordamos con el oficial a cargo el procedimiento de embarco. Para ello se habilitó un segundo portalón, más ancho que el habitual, a través del cual podían subir a bordo las cabalgaduras tiradas de sus riendas, para después conducirlas por la cubierta principal hasta el ascensor que las bajaría a la bodega.
Esta fue la parte más difícil del proceso. Los caballos no estaban dispuestos a subirse a una plataforma horizontal de fierro sin barandas. En su febril imaginación veían que los haría caer súbitamente hacia un oscuro y amenazante precipicio..."
Esta fue la parte más difícil del proceso. Los caballos no estaban dispuestos a subirse a una plataforma horizontal de fierro sin barandas. En su febril imaginación veían que los haría caer súbitamente hacia un oscuro y amenazante precipicio..."

XVIII. Falto al zarpe
"Al entrar al departamento vimos que el suelo estaba lleno de papeles. No eran precisamente tarjetas de saludo ni cuentas de servicios, sino que una serie de mensajes que habían deslizado debajo de la puerta, todos los cuales me urgían a presentarme al Riveros durante el fin de semana. A esa hora del domingo el buque ya había zarpado con la Escuadra a Talcahuano por lo que técnicamente me encontraba en la condición de “falto al zarpe”, un incumplimiento gravísimo que se sanciona con la baja de la Institución, salvo en casos muy calificados..."

XIX. Noche en Bahía Willes
"Posiblemente el crucero no había fondeado suficientes paños de cadena, para darle más peso al ancla, o quizás el tenedero de fango a grandes profundidades no era suficientemente consistente. El hecho es que el efecto combinado del viento y la corriente hicieron garrear al buque de mayor tonelaje, arrastrando al destructor Riveros que estaba abarloado a su costado. El primero en detectar el peligro fue el Cabo González. Se dio cuenta que en la pantalla del radar el punto con la posición geográfica de los 2 buques se movía, disminuyendo progresivamente la distancia que ambos tenían a la costa de Bahía Willes..."

XXI. El viejo Brooklyn
"Los cruceros cumplían el papel de ser una escuela tradicional del servicio naval para oficiales y gente de mar, en una dotación que bordeaba las 500 personas. Sus mayores espacios de habitabilidad hacían que el Comandante en Jefe de la Escuadra (CJE) y los integrantes de su Estado Mayor se fueran alternando para dirigir la flota a bordo de cada uno de ellos. Para Raúl Lagos, nuestro comandante de ese primer año, era lo mismo que navegar con la suegra a bordo..."

Capítulos de la vida naval en tierra

V. En la Isla Quiriquina
"La distribución del agua de vertiente era una de las obligaciones de la División que se encontraba de servicio y normalmente se asignaba un par de grumetes quienes tenían la tarea de llevar a cabo la distribución del líquido elemento, guiando el vehículo tirado con infinita paciencia por un buey llamado Panchulo..."

VI: Modelos de liderazgo
“...el líder de las fuerzas armadas de un país democrático necesita comprender, no sólo que representa a la sociedad de la cual es miembro, sino que también en la forma en la que se ha desarrollado, ya que sólo así puede quedar mental y psicológicamente equipado para resistir la violenta propaganda dirigida constantemente contra el sistema que en cualquier momento puede verse llamado a defender ..."

VII. Desembarco en micro
"Al cabo de media hora pudimos percatarnos de la llegada de varias micros del recorrido 1, Playa Ancha-Salinas, a la Avenida Jorge Montt. Estas venían sin pasajeros y se fueron estacionando frente a la Escuela en una columna con dirección a Valparaíso. Pronto comenzaron a descender varios uniformados, mientras los choferes permanecían al volante con evidentes caras de preocupación..."

VIII. Sin seguro
"No había terminado de pronunciar el refrán de moda cuando se escucha el típico sonido de una ráfaga corta. Inmediatamente salimos corriendo, pistola en mano, desde la oficina del subdirector hacia el frontis de la Escuela, donde suponíamos que se estaba realizando un ataque al cuartel..."

IX. Desde los cerros al satélite
"Gracias a dos valiosas conversaciones la camanchaca se fue despejando y pude ver un horizonte relativamente nítido, para definir el contenido de la memoria. La primera fue con una amiga veterinaria quien me explicó el funcionamiento del sistema nervioso en el cuerpo humano y su evidente analogía con un sistema de telecomunicaciones. La segunda fue una entrevista con don Björn Wellenius, doctor en Economía y Telecomunicaciones de la Universidad de Chile, quien me hizo ver la importancia de..."

XVII. Lenguaje Basic
"Subimos a la amplia sala que acogería en breve a los participantes del anunciado ejercicio y me condujo directamente a lo que aparentemente era un escritorio. Tenía encima un televisor, un teclado y una máquina impresora, la que supuse pertenecía a una red de teletipos. Muy pronto me sacó de mi errada apreciación, el escritorio cerrado por todos lados y sin cajones era un computador, sobre el cual estaban los elementos periféricos para hacerlo funcionar...

XX. demasiada innovación
"En vista de su condición de 'chancho' el resultado del curso no le era tan relevante, por lo cual tuve que asumir el manejo de informaciones técnicas con las cuales estaba más familiarizado. Esto me hizo sentir autorizado para agregarle una cuota de mi propia cosecha al final de la apreciación de inteligencia..."

XII. Estudios sociológicos
"Nuestro principal despliegue fue en el ámbito académico. En el CED, Flacso y otros organismos tomamos contacto con investigadores de centro y de izquierda que se oponían al Gobierno Militar. Asistíamos con frecuencia a los conversatorios y seminarios que ellos organizaban. Levantábamos las manos para plantear argumentos que resultaban insólitos a quienes querían terminar pronto con “la dictadura”. Pese a las diferencias, se creó un espacio de diálogo..."

XXIII. Comunidad Chilena
"Estas primeras armas de la Ofiesa en el campo académico proveyeron el bagaje necesario para dar un siguiente paso el año 1988. La idea era conformar un ente académico cuyo ideario fuese promover el sentido de pertenencia a la nacionalidad chilena. El objetivo de este esfuerzo sería contribuir a preservar los valores tradicionales que caracterizan nuestro ethos cultural y con los cuales se identifican las Fuerzas Armadas. Sabíamos que en 1990 asumiría un Gobierno de posición ideológica"

XXIV. Cruceros Científicos
"Recibí el encargo de comunicarme con las universidades y centros de estudios nacionales para organizar, en mayo del año siguiente, el primer crucero con académicos interesados en estudiar Rapa Nui. El objetivo de la convocatoria era facilitar el desarrollo de “papers” elaborados por chilenos en diversas disciplinas. La circulación de trabajos de investigadores chilenos en el ámbito académico internacional contribuiría a dar testimonio de la soberanía nacional en esa lejana posesión insular."

XXV. Adiós a la Armada
"Sumergirse desde el nivel del suave oleaje de la bahía en un día encapotado fue un espectáculo inolvidable. Al perderse el horizonte, un enjambre de burbujas blancas comenzó a bailar sobre un telón azul verdoso. En la medida que el submarino ganaba una mayor profundidad la tonalidad de las aguas se iba pintando de una penumbra color azul marino..."
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